TESTIMONIO RECIBIDO, VÍA INTERNET, EL 14 – 9 - 2005.

ACCIÓN DE GRACIAS A LA SANTÍSIMA VIRGEN DOLOROSA

Tras pediros oraciones por mi padre, debo comunicarte que ya está en su casa, pues ya hace casi un mes que le dieron el alta.

No solamente yo, sino que otros miembros de la familia lo encomendaron a la Santísima Virgen.

Tienes mi permiso, desde luego, para publicar la curación obtenida, a través, de las súplicas de intercesión a Nuestra Madre.

Mi padre se llama Felipe LLamas, y simplemente decir que es de la
provincia de LEON.

He leído el historial médico, y la ciencia es bastante fría en esto y no ofrece nada al hombre de FE, tan solo dice que un varón de 78 años fue operado del corazón, reponiendole tres venas y la cuarta ya no se la pudieron reponer por estar seca. Se describe el ventrículo izdo. enfermo. Relata la neumonía padecida después de la operación y se sabe el virus responsable.

Esto le produjo insuficiencia respiratoria, por lo que hubo que hacer una traqueotomía (omiten que el orificio de la traqueotomía se cerro sólo, y no saben porqué) y casi le hacen otra.

Habla de las alteraciones del ritmo cardíaco y de dos diálisis hechas, por tanto valoraban riesgo de colocar marcapasos y disfunciones renales crónicas. Habla, además, de una recuperación lenta, estando sedado 33 días aproximadamente.

La tasa de mortalidad en reanimación cardíaca, fue alta, pues cuatro personas fallecieron de la misma neumonía en los días de la operación de mi padre. Otra señora que ya estaba en rehabilitación física, y fuera de peligro, sin embargo, empeoró y falleció. La recuperación de mi padre, aunque lenta, fue constante, sin volverse atrás.

Actualmente, toma la medicación prescrita, y se cura de unas llagas que se le produjeron al estar tanto tiempo tumbado.

La pérdída de fuerzas y masa muscular fue grande, por lo que le llevó casi dos meses poder andar y hacer lo básico de la vida. Actualmente, puede caminar y excepto trabajar, puede hacer vida normal.

Ahora te relato la experiencia de FE:

El primer sábado del mes de mayo, nos dijeron los médicos que mi padre estaba muy grave, pues ya la infección se había extendido por todo el cuerpo. Esa misma tarde, yo mismo, aparte de recitar las oraciones pidiendo su curación, lo bendije echándole agua de Lourdes.

Al día siguiene, domingo, los médicos dijeron que los antibióticos daban resultado y hacían frente a la neumonía.
Más tarde recibí tus dos estampas bendecidas directamente por Nuestra Madre en Prado Nuevo y la recuperación, ya sabes de ella.

UN SALUDO: MIGUEL ANGEL