TESTIMONIO DE MARIA ELENA MANZANO
Recibido por e-mail el 12 - 06 - 2004.
QUERIDOS AMIGOS:
Llevo acudiendo a Prado Nuevo desde hace unos 9 o 10 años, más o menos y desde el primer día que pisé el santo suelo, experimenté en mi una alegría indescriptible.
No me conozco, la paz y el gozo interior me rebozan y agradezco a mi Madre Santísima esta gracia, por medio de la cual puedo sonreír a mi familia, a mis conocidos , puedo servirles y demostrarles mi cariño y mi amistad.
He profundizado en la oración y me siento en el mismo Paraíso cuando visito a Jesús en el Sagrario, cuando le recibo en el Banquete Eucarístico y cuando medito en las Sagradas Escrituras.
Todo tiene sentido con Jesús y con María. Las tinieblas se disipan y brilla la luz y la esperanza en mi vida y en mi corazón..
Publicar este testimonio, por favor. Muchas gracias. María Elena.