TESTIMONIO DE JOSÉ LUIS:

Recibido: Jueves  7 de Agosto de 2003-17:02 h.

JUEVES 26 DE JUNIO DE 2003

Hoy es un día excepcional, maravilloso.

El pasado martes acudí con Dulce a casa de la sra. Aurora Castillo, en Cordillera Tangamanga 133, en Lomas 3. sección. Mi amiga iba a recoger una imagen de la Virgen de El Escorial. Conocimos el oratorio de la dueña de la casa y yo compré un rosario bendecido por la Virgen el 14 de marzo, 2 imagenes azules y una miniatura de su imagen Gloriosa y otra en su imagen Dolorosa. La sra. Aurora nos puso un cassette con un mensaje de Nuestra Madre Santísima, que francamente no me gustó, porque la voz no correspondía a la belleza y edad de las imagenes que la representan. La dueña de la casa nos habló del aviso de los días de tinieblas y otras maravillas más.

Aunque con gusto, recibí con reservas las imagenes, mas no así el rosario (merece mención aparte). Me parecía extraño que no tuviera esa información de las apariciones por la vía acostumbrada de la Iglesia o los sacerdotes de los templos que visito. El día pasó sin más.

Al día siguiente, les conté a 2 de mis hijos de la visita que había realizado y lo que había conociso.

Llegó la noche, a las 5:55 de la mañana, desperté para tomar conciencia de la hora que había recibido un mensaje. En sueños, se me apareció Nuestra Señora en su imagen Gloriosa. Es indescriptible su belleza. Ahora comprendo que ningún pintor puede plasmar la gracia de Nuestra Señora. Por más hermosa que sea la imagen, su presencia real la supera enormemente. Resplandecía de luz. Posteriormente caí en cuenta que se apareció en el campo, tal vez en el árbol en que hacen mención. No pude ver su medallón porque emitía una luz purísima, blanca, brillante, que sin embargo no lastimaba los ojos. Me dijo: "Sí, es cierto", y siguió hablando durante mucho tiempo. No recuerdo qué dijo porque estaba prendado de su hermosura. Sentía que el corazón me crecía de felicidad, como si una luz intensísima lo agrandara, y mi respiración se aceleró con emoción como nunca antes lo había escuchado. La sensación de mi corazón y respiración nunca había sido experimentadas. No recuerdo todo el mensaje, pero sí estoy seguro que se resumía en esto: "todo es cierto".

Debo mencionar que nunca he tenido sueños divinos. Sólo una vez sentí la presencia de Jesús, y mensajes en otras ocaciones.

En este día tenía que hacer algo importante. Conseguir la imagen de Nuestra Santísima Madre y no posponer lo que venía planeando en mi visita a la novena de Nuestra Santísima Madre del Perpetuo Socorro. Era imprescindible que comulgara ese día. Mi sueño o visión tenía que llegar a algo verdaderamente importante. Y una "coincidencia" curiosa, poca gente en misa de doce, un confesionario solo. Yo me acerqué emocionado y contrito, una rápida absolución, y un padre que se retiró después de mí, como si sólo me hubiera estado esperando en una oportunidad única de reconciliarme totalmente con Dios.

Yo sé que fue un sueño. Las ''vivencias'' de mi corazón, de mi respiración y el gozo sublime de su mensaje, rebasan cualquier experiencia de sueños o sugestión, ya que uno de mis lamentos ocasionales, era porque no puedo soñar contigo ''Señor''.

Y saben qué fue lo verdaderamente impactante y que cuyo acento resuena aún en mis oídos. Aquella voz que no me agradó cuando la escuché en la grabación, era la misma voz en labios de mi Santisima Madre de El Escorial, y se escuchaba tiernamente melodiosa y comprensiva, lo que me lleva a pensar en este momento, que cualquier voz que imagenes, en labios de María, ser música para tu espiritu y canción de cuna para tu alma.

Me siento un poco raro de venerar a mi Perpetuo Socorro y haber ''visto'' la imagen Gloriosa de El Escorial. Siento en este momento, como si tuviera dos Madres Santisimas, y caigo en la cuenta de que tengo muchas, porque su amor es tan inmenso que sólo estaba esperando que en verdad la buscara con el corazón, para salir a mi encuentro en alguna de sus multiples manifestaciones.

Madre del Perpetuo Socorro, mil gracias por permitirme conocer una nueva belleza para tu amoroso Corazón. Bendita seas. Cuídame para glorificarte y bendecirte por siempre...

José Luis Pérez
José Martí, 105
col. ISSSTE
San Luis Potosí, s.l.p., Mexico

8-15-81-94