TESTIMONIO RECIBIDO, VÍA INTERNET, EL 18 – 03 - 2006

DE  ADRIÁN:

(El original se borró del archivo en que se guardó)

Me presento, soy Adrián, de Toledo, mando testimonio personal sobre vivencias en Prado Nuevo. Este testimonio lo mandé con fecha 18/03/06, pero al parecer se perdió el correo.

Bueno, quiero expresar mi testimonio personal, sobre los hechos ocurridos en Prado Nuevo, uno de los dos días que asistí a ese lugar. No recuerdo bien la fecha exacta en la que ocurrieron los hechos, creo que fue en la primavera del mes de mayo o junio del año 84 / 85.

La verdad es que soy creyente, pero poco practicante. Bueno, el primer día que fui a Prado Nuevo, no ocurrió nada especial, observé con atención todo lo que allí sucedía, y cuando terminó de rezar la Sra. Amparo, me marché del lugar a mi ciudad de residencia.

La segunda vez que asistí a Prado Nuevo, nada más entrar en la zona, siento algo especial, un fuerte olor a perfume como si fuese olor  de rosas. Pensé que era normal, ya que en el árbol donde reza la Sra. Amparo había muchas rosas, colocadas al lado del árbol. Minutos más tarde, veo de llegar al árbol a la Srª. Amparo, se coloca de rodillas y comienza a rezar. Cuando entra en trance, me quedo sorprendido de la voz tan poco agradable que escucho. Digo esto, porque yo tenia otro concepto de la voz de la Virgen, quiero decir que pensaba que la voz sería más dulce y agradable, pero lo puedo entender, ya que si habla por boca de Amparo es fácil de que sea así.

Recuerdo que, durante el trance, Amparo habla de Rusia, de la conversión de Rusia, de los posibles cambios en los países del este, contrarios a la fe católica. También pedía por la Salvación de esos paises.

Cuando Amparo dice a los asistentes que podemos mirar al Sol, que no hará daño a los ojos de los asistentes durante el tiempo que ella diga, observo lo siguiente:

    1º.- Al mirar al Sol, observo que no me hace daño en los ojos. Permanecí unos dos o tres minutos mirando al Sol sin molestarme y sin apartar la vista.    2º.- El Sol giraba continuamente sobre si mismo.    3º.- Una vez que dejó de girar, observo dentro del Sol, una imagen negra como una señora, con un niño cogido del brazo. No recuerdo bien sobre qué brazo lo portaba. El Sol era grande, de color anaranjado, y dentro de él, se encontraba esa imagen toda de negro con manto o capa negra. "Esto que digo es totalmente cierto", yo no bromeo con estos temas.    4º.- Para aseguradme de que lo que estaba viendo era real, le llame a uno de las tres o cuatro personas que me acompañaban y le dije: "¿Tú ves algo dentro del Sol? Él me contestó, Adrián, yo no veo nada. Le vuelvo a preguntar, ¿Estás seguro?. Él me contesta, no, nada.    4º.- Una vez que Amparo dijo, dejad de mirar al Sol, todo volvió a la normalidad.

Conclusión: Yo me marché del lugar totalmente impresionado. Durante el viaje de regreso a casa, no intercambié palabra alguna con ninguno de los ocupantes del vehículo. Quiero dejar bien claro, que yo nunca he tenido miedo, tampoco en mi profesión, que está relacionada con la Seguridad, pero si digo que me quedé impresionado y todavía no he vuelto al lugar, no porque me ocurra nada, no se el motivo. He intentado ir esta primavera pero no encuentro el momento, pero yo me digo que tengo que ir.

Hay un testimonio muy parecido al mío que lo mandó una tal Maria Luz, de fecha 26/12/85.

(13-09-06)