TESTIMONIO RECIBIDO, VÍA INTERNET, EL 22 – 12 - 2005

Mi nombre es Domitila Colao Álvarez (71861633 L), vivo en la calle Bances y Valdés nº 5, 3ºA de Pravia, en Asturias.

Soy madre de cinco hijos. En marzo de 1988 me quedé embarazada de mi último hijo. Fue un embarazo problemático. Después de hacer las pruebas correspondientes (alfa feto), me diagnosticaron, en repetidas ocasiones, que mi hijo venía mal, aconsejandome que practicara un aborto, puesto que se cumplian todos los requisitos para hacerlo dentro de la legalidad vigente en aquella época: familia humilde, embarazo dañino física y psicológicamente el niño venía mal.

Acudí a la Virgen Dolorosa pidiendo su ayuda para afrontar todo lo que viniese y, por supuesto, acepté a mi hijo, a quien amaba. Le pedí a la Virgen que me diese todo el sufrimiento durante el embarazo, pero que me ayudase a la hora del parto, pues le tenía mucho miedo. También, le pedí que me diese una señal de que ella estaba conmigo a la hora del nacimiento.

Todo sucedió como se lo pedí: embarazo con gran enfermedad y muchos sufrimientos. Llegó la hora del parto, ¡alegría!, era sábado, Nuestra Señora de Loreto (10 de diciembre). A las 9:30 de la mañana nacía mi hijo José. Le pregunté al médico si mi hijo estaba bien, "no sólo está bien, sino que es un niño hermoso", me dijo. Todo se había cumplido, como se lo había pedido a la Santísima Virgen. Yo le había hecho una promesa: si el niño venía mal, pasaría una noche en Prado Nuevo haciendo oración, para pedir su ayuda, y, si todo iba bien, haría lo mismo, pero para dar gracias. Así lo cumplí, fue una noche feliz.
 
Nota: En un encuentro con Luz Amparo, me preguntó por el niño, yo nunca le había dicho nada, le respondí que estaba bien, que era aquel que corría junto a mí. Me dijo: "Ya sé lo mal que lo has pasado, gracias a Dios que no se os ocurrió hacer ninguna cosa mala".