TESTIMONIO RECIBIDO,
VÍA
INTERNET, EL 10 – 12 - 2005
El día 6 de Octubre de 2005, se recibe en la dirección de
esta página un correo, en los siguientes términos:
"Muy
apreciado en Nuestro Señor: Me dirijo a Ud. para pedirle oraciones muy
urgentes por el padre de una Hermana nuestra de Comunidad. Estamos muy afectadas,
sobre todo la hija de este señor, el cual se encuentra en una
situación muy grave (coma), tras haber sufrido un accidente, sin saber
las causas del mismo, ni el por qué... Su pobre hija está sufriendo
muchísimo
pensando en la salvación eterna de su querido padre... ¡Si Ud.
pudiera hacer llegar a Amparo esta urgente intención, cuánto
se lo agradeceríamos! ¡que ante todo se salve esta alma!...
sea como sea. Confiamos en la Misericordia de Dios y en la intercesión
de su Madre. y en las oraciones de Ud. y otras personas buenas. Mañana,
día de la Virgen háganle fuerza... Tome Ud. interés
en este asunto como si fuera su padre... ¡se lo agradeceríamos
con toda el alma...! Esta pobre Hermana está sufriendo muchísimo
pensando en la situación espiritual de su pobre padre.
Confiamos
mucho en las oraciones de tantas almas buenas que honran a nuestra Santísma
Madre en ese lugar de las apariciones, y si pudiera encomendárselo
a Amparo y que ella lo considerase ante la Virgen con el interés como
si fuera un miembro de su familia... ¡que se salve esta alma...!, pues
físicamente ya no se puede esperar nada...
Muy
agradecidas a su interés y bondad le quedamos muy unidas en ELLOS y
pedimos a la Virgen le bendiga grandemente. Le saluda en nombre de la Hª Superiora
y Comunidad."
El día 10 de Diciembre de 2005 la misma hermana religiosa,
nos vuelve a mandar este otro correo:
"Muy
apreciado en N. Señor:
Soy la
religiosa que le escribió a
primeros del mes de Octubre, y
le solicitaba, por vía E-mail, urgentes oraciones por el
padre de una Hermana nuestra que, mientras paseaba, sufrió un terrible
accidente por atropello de un camión, que le amputó una pierna
y al que los médicos daban sólo un 2% de vida. Tras estar varias
semanas en la UVI. gracias a Dios y a la intercesión de la Virgen,
por tantas oraciones (estamos seguras), este señor ha superado
las muchas complicaciones surgidas por el accidente, y ya se encuentra
en una residencia de mayores recuperándose satisfactoriamente dentro
de su edad
de más de 80 años. Sigan encomendándole y muchísimas
gracias por sus oraciones."
Hª Mª JESÚS.