TESTIMONIO RECIBIDO, VÍA INTERNET, EL 10 – 10 - 2005.

 

Muy Sr. Mío: 

Al igual que tengo plena certeza que, la Obra de El Escorial, es Santa, y que viene de arriba, por el mismo motivo creo que debo dar testimonio de lo vivido últimamente. 

Soy Cristina Argüello, y tuve la suerte o la iluminación de escribirle hace unos días pidiendo por mi amiga Virgina (muy enferma del corazón), a la que los médicos no daban mucho tiempo de vida. 

Pues bien, gracias a sus oraciones,  a la intercesión de Nuestra Santísima Madre y, a la Misericordia y generosidad de Dios, nuestro Señor, que accedió a que su perla se quedara con nosotros, Virginia, ¡¡¡VIVE!!!. 

Ya no es una enferma extremadamente grave.  Lo que en un principio era crítico ahora sólo es crónico, lo cual es un paso muy importante. Y les diré más, su arteria aorta que estaba abierta, según las últimas pruebas, se está cerrando. 

Estoy convencida que, cuando se lo autoricen, irá ella personalmente a dar las gracias, mientras tanto, seré yo, en su nombre, quién lo haga. 

Nunca podré agradecerles lo suficiente la ayuda que hemos recibido con sus oraciones, y aunque es cierto que nunca me consideré digna de pedirles nada, e incluso dudé en hacerlo, por ser consciente  que hay gente más necesitada que realmente lo merecen más que yo, HOY NO ME ARREPIENTO. 

No duden en pedirme lo que necesiten, siempre estaré a su disposición. 

Atentamente, 

Cristina Argüello (Madrid-España)