MENSAJE DEL DÍA 11 DE AGOSTO DE 1984
EN PRADO NUEVO DE EL ESCORIAL (MADRID)
LA VIRGEN:
Hija mía, vengo a recordarte, como te dije, la oración y la penitencia; sacrificio, hija mía. Sin sacrificio no se alcanzará el Cielo. También voy a dar la gracia especial de bendecir todos los objetos. Levantad todos los objetos; todos serán bendecidos...
Ahora, a todos los aquí presentes, voy a dar mi santa bendición. Os bendigo, hijos míos, como el Padre os bendice por medio del Hijo y con el Espíritu Santo.
Adiós, hija mía. ¡Adiós!