MENSAJE DEL DÍA 6
DE NOVIEMBRE DE 1981
LA VIRGEN:
Te voy a dar un mensaje; pero este mensaje va a ser muy corto, hija
mía. Los humanos son muy desagradecidos; no quieren saber nada de su Madre.
Diles a todos que no vendrán las gracias que necesitan, sino cuando se haya
satisfecho el deseo mío de hacer una capilla en el lugar que te he indicado.
Díselo a todos, hija mía: que deseo se haga una capilla para meditar la Pasión
de mi Hijo; que me escuchen, hija mía, que mi Corazón es víctima del dolor; que
no me hacen caso. Díselo también a los sacerdotes; que me escuchen, que sólo
pido que se haga oración, que se venga a meditar; que si hacen lo que yo pido,
estaré entre mis hijos visiblemente en la Segunda Venida de mi Hijo, Cristo
Jesús.
Sí, hija mía, no me hacen caso; quiero que me crean, que crean que yo soy María,(1) María Dolorosa, hija mía. ¡Qué poco caso hacen de mis mensajes! Diles a todos mis hijos que se arrepientan y dejen de escuchar doctrinas que no sean las de mi Hijo; que escuchen la ley de mi Evangelio, de los Evangelios de Jesús; que escuchen la palabra de Dios; que la ley del Evangelio es la ley que ha dado mi Hijo a su Iglesia Santa, porque fuera de su Iglesia no habrá salvación, hija mía. Díselo; que me escuchen, que los quiero a todos, hija mía.
Y tú, hija mía, no tengas miedo, porque Dios está contigo, hija mía, y si Dios está contigo, ¿quién estará contra ti? Sí, hija mía, diles a todos mis hijos que están constantemente contigo que no se acobarden; que vayan donde sea para ver si se cumple la palabra de su Madre, que hagan un poquito más de oración; que se acuerden un poquito más durante el día de su Madre, que no los olvida ni un instante. Díselo, hija mía.
Adiós, hija mía, adiós. Cumplid mis mensajes, hija mía, hacedme caso, hija mía; obedece las órdenes de nosotros, de mi Hijo y mías. No os confundáis, hijos míos. Luchad, luchad hasta el final.
Adiós, hija mía; te echo la santa bendición, hija mía. Adiós.
[1]
La grabación disponible en audio se inicia a partir de este punto; la parte
primera resaltada en cursiva ha sido extraída del o. c., nº 1, p. 18.