FECHAS
IMPORTANTES EN EL DESARROLLO DE LA
OBRA DE
“PRADO
NUEVO” (EL ESCORIAL)
15
de noviembre de 1980: La
primera aparición del Señor a Luz Amparo fue el 13 de
noviembre. Pero recordamos la del día 15 por su trascendencia.
El Señor crucificado se aparece a Luz Amparo y ésta queda
estigmatizada por primera vez en la casa donde trabaja como empleada
de hogar, ante la niña Beatriz de 7 años, hija del matrimonio
Miguel Martínez y Julia Sotillo. Los
irresistibles dolores que sufre la hacen pensar que se muere. Entonces,
dice: –“Pero, ¿qué es esto, Dios mío?”.
Ya sabe que es Jesús quien le habla: –“Hija mía,
esto es la Pasión de
Cristo. Es una prueba. La tienes que pasar entera”. –“¡Yo
no lo resisto!” —se
lamenta Amparo—. –“Si tú, en unos segundos,
no lo resistes, ¿cuánto pasaría yo, horas enteras
en la Cruz,
muriendo por los mismos que me estaban crucificando? Puedes salvar
muchas almas con tus dolores. Por cada dolor tuyo se salvan trescientas
almas... ¿Lo aceptas, hija mía?”.
A lo que Amparo responde: –“No sé, Señor...,
con tu ayuda lo soportaré”. Luz Amparo acepta
ser instrumento de Dios para la salvación de las almas. Desde
ese momento su vida se transforma y se inician estos hechos sobrenaturales.
23
de noviembre de 1980: En
la festividad de “Cristo Rey”, Amparo queda estigmatizada
en la casa del matrimonio Miguel y Julia. ante varios de sus familiares.
Todos los extraordinarios fenómenos que comienza a vivir Luz
Amparo y quienes la rodean transforman por completo sus existencias.
14
de junio de 1981: En este
día, domingo de la Santísima Trinidad,
se produce la primera aparición de la
Virgen a Luz Amparo sobre un
fresno de “Prado Nuevo” (El Escorial), comenzando así la
faceta pública de estos extraordinarios acontecimientos.
Aquel
día estaban en el huerto que cultivaban, y que era propiedad
del Ayuntamiento de El Escorial (Madrid), Luz Amparo Cuevas Arteseros
y varios miembros de su familia; habían terminado de almorzar.
Algunos regresaron a su domicilio; cuatro del grupo inicial decidieron
ir a fregar los utensilios usados a la finca contigua de “Prado
Nuevo”, donde había agua de una fuente. Se acercaron Luz
Amparo, su esposo Nicasio, el hijo de ambos: Pedro, y Marcos, amigo
de la familia. Una vez en el lugar, mientras estaban en la fuente-pilón,
es cuando Luz Amparo se siente atraída, por una fuerza misteriosa,
hacia un fresno situado a pocos metros. Enseguida, comienza a percibirse
un intenso aroma a rosas e incienso, y observan con extrañeza
una especie de nube blanca algodonosa, que surge de aquel árbol
y se va difuminando sobre la copa del mismo. Allí se para Luz
Amparo, cae bruscamente de rodillas y se golpea contra una roca. En
esa postura permanece rígida e inmóvil alrededor de media
hora. Durante ese espacio de tiempo, ve aparecer a la santísima
Virgen sobre la nube, cuya figura se va formando gradualmente hasta
contemplarla con una belleza tan sublime que los pinceles son incapaces
de plasmar. Viene ataviada con una túnica granate, un manto negro
que la cubre sin ceñirse a la cabeza; debajo: un velo de encaje
blanco. Unas lágrimas silenciosas surcan las mejillas de esa
faz, que refleja pena, sin dejar, a pesar de ello, de transmitir una
dulzura infinita. En esos instantes, le es comunicado el siguiente trascendental
mensaje: “Soy la
Virgen Dolorosa. Quiero
que se construya en este lugar (señala
con la mano la ubicación) una capilla en honor a mi nombre.
Que se venga a meditar de cualquier parte del mundo la
Pasión de mi Hijo,
que está completamente olvidada. (y
donde “el Santo Sacramento esté de día y de noche
expuesto para todo el que quiera venir a orar a este lugar”,
completará la Virgen el
14 julio de 1984). Si
hacen lo que yo digo, habrá curaciones. Este agua curará (se
refiere a la que mana de la fuente que allí se encuentra).
Todo el que venga a rezar aquí diariamente el santo Rosario,
será bendecido por mí. Muchos serán marcados con
una cruz en la frente. Haced penitencia. Haced oración”.
Terminado
el éxtasis y desaparecida la
Virgen, quedó un impresionante
aroma por toda la pradera que duró varios días.
La
Celestial Señora se siguió apareciendo
a Luz Amparo, unas veces en un día de la semana y otras en otro,
aunque principalmente los primeros sábados de mes. También,
se le siguió manifestando el Señor, comunicándole
ambos diversos mensajes, hasta el del 4 de mayo de 2002, que terminaron.A
partir de ese primer mensaje en Prado Nuevo, los que le han seguido
están incluidos en él.
Estos
extraordinarios acontecimientos se fueron propagando con una resonancia
constante y en aumento; su repercusión ha sido tal que ha saltado nuestras fronteras
y son muchos los interesados –españoles y extranjeros- en
conocer estos sucesos.
Muchas
personas quedaron impactadas al visitar Prado Nuevo –lugar donde se reúnen
los fieles a orar- porque han percibido algo especial difícil
de expresar, que les ha alcanzado a su interior; y al conocer a Luz Amparo,
mujer de escasa cultura, que en los comienzos estaba todavía sin
pulir en la vida espiritual, pero que es el instrumento escogido por
Dios para ayudar a las almas. Muchas personas que han hablado con ella
se han sentido tocadas en el corazón por la penetración
interior que producían sus acertados consejos y las orientaciones
que daba a sus vidas. Y entonces mostraba a las claras que sus palabras
no eran fruto de su simplicidad humana, sino de algo superior que ejercía
su influjo sobrenatural en su alma elegida.
26 de mayo de 1983: Luz Amparo
sufre un atentado, un verdadero martirio en Prado Nuevo, cuando rezaba
sin nadie que le acompañara, a deshoras, delante del árbol,
cuya hornacina había sido agraviada unos días antes. Tres
personas, que más tarde identificará con dos varones y
una mujer, que salen de no se sabe bien dónde, encapuchados,
la insultan, la golpean, la desnudan y la arrastran. Amenazan con vejarla
aún más, incluso con matarla, si no reniega de todo, si
no confiesa que todo aquello es una farsa… Aquel día sintió Amparo
la soledad de Dios. Posteriormente, más de una vez, ha referido
que, al despertar tras la agresión sufrida, experimentó una
inmensa alegría por comprobar que no había negado al Señor,
a pesar de la violencia y la presión de sus vejadores.
12
de abril de 1985: el cardenal
arzobispo de Madrid, Dn. Ángel Suquía, publica una nota en
el boletín oficial de la
Archidiócesis en la
que hace público que “no consta el carácter sobrenatural
de las apariciones y revelaciones que se dan en...”Prado Nuevo”.
Ni afirma ni niega la sobrenaturalidad de estos fenómenos religiosos. No
se trata de una “prohibición”, sino de una medida
prudente –según el mismo cardenal-, mediante la cual la
Iglesia aplica “una
práctica que viene siendo habitual en estos casos”,
ante unos fenómenos que hacía poco tiempo que habían
comenzado, y porque todavía no tenía elementos de juicio
suficientes para dar un dictamen definitivo. Por
tanto, primero, el Arzobispo D. Ángel Suquía no negó que
las supuestas apariciones y revelaciones de Prado Nuevo puedan ser
sobrenaturales. Segundo, tampoco negó la libertad y el derecho
que los fieles en general tienen para organizar actos religiosos, como
rosarios, vía crucis, etc, y a asistir a los mismos en Prado
Nuevo de El Escorial o en cualquier otra parte, con tal de que se respeten
las leyes eclesiásticas y civiles. Posteriormente
el mismo cardenal de Madrid evolucionará de manera muy positiva
y favorable en relación a este fenómeno religioso siguiendo
el criterio de Jesús: “Por los frutos los conoceréis” (Mt 7,
16).
13
de mayo de 1988: constitución
de la Fundación Benéfica “Virgen
de los Dolores” clasificada como benéfico-asistencial. El
2 de abril de 1989 queda inscrita en el Ministerio de Asuntos Sociales,
al que rendirá cuentas anualmente. La
Fundación surge con
la finalidad de iniciar las obras de amor y misericordia solicitadas
por el Señor y la Virgen en
sus mensajes. Tiene como finalidad la atención, sin ánimo
de lucro, de personas necesitadas. Son cuidados por las hermanas Reparadoras
en las casas que la Fundación tiene
abiertas. Ésta desarrolla su labor gracias a los legados, herencias,
aportaciones de los miembros de la
Asociación Pública de
Fieles Reparadores de Ntra. Sra. la
Virgen de los Dolores, como
de donaciones de otras personas.
20
de enero de 1990: Se forma la
Comunidad familiar de modo
espontáneo como fruto de los mensajes celestiales que recibe
Luz Amparo: “(…)desprendeos de todos vuestros bienes
y ponedlos todos en comunidad, como los primeros cristianos. Y que
no sea nada vuestro; que lo vuestro sea de todos”. “Los
que quieran ser discípulos de Cristo tienen que ser desprendidos,
humildes y humillados” (La
Virgen, 7-X-89).
4
de julio de 1990: se inician las obras de la carretera que
dividieron en dos “Prado Nuevo”. Finalizan el 1 de septiembre
de 1992 y se inaugura tres días después, el 4 de septiembre
de 1992. El trazado, en apariencia
inofensivo, de esta nueva carretera que partía en dos el lugar
de las apariciones fue la fatalidad que desencadenaría una guerra
declarada y bien orquestada contra los defensores de la
Señora y sus mensajes.
La nueva vía daba paso a una recalificación de los terrenos,
antes declarados rústicos y a partir de ahí susceptibles
de ser urbanizados. Surge así la oportunidad de conseguir un
buen negocio. Los fieles seguidores de las Apariciones de la
Virgen en Prado Nuevo tuvieron
que soportar uno de los más virulentos ataques de la historia
de estos hechos extraordinarios.
Mayo
de 1991: Mariano Rodríguez es elegido como nuevo
alcalde socialista de El Escorial.
15
de septiembre de 1992: El
Ayuntamiento, el 15 de septiembre de 1992,
a través de su edil,
hace unas declaraciones sobre el nuevo plan urbanístico, en
el que se contempla el ensanche del municipio afectando a la finca
de Prado Nuevo. Unos días después (el 19 de ese mes),
el alcalde firma un bando donde se dan a conocer las normas subsidiarias
del planteamiento municipal; y Mariano Rodríguez declara entonces
que no quiere para El Escorial “ningún Lourdes ni Fátima”.
A cambio de la recalificación y de la concesión en firme,
mediante contrato, de las licencias de edificabilidad necesarias para
construir o reformar inmuebles sobre un terreno de 31.000
metros cuadrados de
superficie, la familia Leyún donaba al Ayuntamiento cuatro parcelas
también pertenecientes a Prado Nuevo con un total de 658.000
metros cuadrados.
3
de octubre de 1992: en
este primer sábado de mes, los fieles que acuden a Prado Nuevo
y a quienes se les empieza a llamar “virginianos”, muestran
su repulsa de forma pacífica, lanzando octavillas ante
el Ayuntamiento. Se recogen ciento veinte mil firmas en apoyo
de las apariciones de la Virgen,
para que ese espacio se pueda mantener como lugar de peregrinación,
y se terminan de entregar al Ayuntamiento el día 31 del mismo
mes y año. A partir
de ese momento arrecia el conflicto. Y se precipitan vertiginosamente
los sucesos.
Noche
del 5 al 6 de octubre de 1992: el fresno de
la aparición es rociado de gasolina y prendido fuego.
Afortunadamente los bomberos, próximos a aquel lugar, advierten
el incendio y lo apagan poco después de empezar a arder. El árbol
no sufre daño grave. Como consecuencia de tales hechos, los
devotos montan un servicio de vigilancia en el lugar para evitar nuevas
agresiones.
14
de mayo de 1993: el cardenal
Dn. Ángel Suquía erige canónicamente en Asociación
privada de la Iglesia a
las Seglares Reparadoras “Amor, Unión y Paz”, que
eran la primera institución creada por la incipiente comunidad
católica de Prado Nuevo con la finalidad de atender a las personas
necesitadas en las casas abiertas por la
Fundación para estos
fines.
27
de agosto de de 1993: Unos
días antes de esta fecha, alguien desvía una acequia
de aguas fecales al manantial que conduce el agua a la fuente de Prado
Nuevo. Días después son enviados unos químicos
a analizar el agua del pilón, dando el control, como resultado
lógico, que el agua estaba contaminada. Inmediatamente hay un
bando del alcalde declarando contaminada el agua de la fuente situada
junto al fresno de la aparición. Poco después se encontró la
causa de la contaminación y se subsanó inmediatamente.
Octubre
de 1993: se firma un convenio de
colaboración urbanística entre el Ayuntamiento y los
propietarios de “Prado Nuevo”. Hay recalificación
de terrenos y cesión de derechos al Ayuntamiento.
7
diciembre de 1993: la Asociación
Internacional “Amigos de
Prado Nuevo”. Es un movimiento religioso y social creado para
atender a los peregrinos que acuden a Prado Nuevo y defender los intereses
de este lugar. Esta Asociación es inscrita en el Ministerio
del Interior.
27
de diciembre de 1993: el
cardenal Suquía visita en
El Escorial durante más de cinco horas las instalaciones de la
Obra fundada por Luz Amparo. Junto
a sus dos acompañantes, Don Antonio Astilleros, vicario de la
zona, y Don Ricardo Quintana, vicecanciller del Arzobispado, el cardenal
oficia una Misa en la capilla de la
Fundación Benéfica “Virgen
de los Dolores” sita en la
C/ Carlos III, nn. 12-14, (inaugurada
el 3 de mayo de 1992). El aliento no deja lugar a dudas.
Febrero
de 1994: el Alcalde y su
equipo de gobierno comienzan un ataque frontal contra la aparición
de la Virgen en
Prado Nuevo. El día 3 de febrero el Ayuntamiento coloca
carteles prohibiendo la entrada a la finca de “Prado Nuevo”.
El 9 de febrero es cerrado por agentes municipales el paso de
acceso subterráneo bajo la carretera que enlaza las dos partes
divididas de “Prado Nuevo”. El 10 de febrero es
retirada la pequeña capilla con la imagen de la
Virgen situada en el fresno
de la aparición por agentes de la policía municipal.
Se llegaron a quitar una docena de estas capillas.
Marzo
de 1994: El 5 de
marzo, el Alcalde prohibe a los puestos de asistencia de la
Cruz Roja instalarse en el
lugar habitual de “Prado Nuevo”.
El 10 de
marzo manda la apertura de los huecos para colocar las bases de la alambrada
dispuesta por el Ayuntamiento.
El 14 de
marzo los devotos convocan un acto de desagravio en “Prado Nuevo”.
Uno de ellos, D. Pilar Sánchez es agredido por un cabo de la
policía municipal vestido de paisano.
El 16 de
marzo a las 16:50 hrs. se cierra con la primera valla metálica
el acceso al fresno de la aparición, mientras se reza el Rosario
desde el arcén. A las 22:30 hrs., mientras se reza un Rosario
en el arcén de la carretera, se presenta el Alcalde acompañado
de unos veinticinco jóvenes profiriendo insultos e incitando
a la provocación para impedir el acto.
El 18 de
marzo a las 20:00 hrs., el pleno de al Alcaldía, al
objeto de ganarse la opinión pública o de generar un clima
favorable a ella, y para redondear la estrategia, declara a El Escorial “Municipio
de la Tolerancia”.
A las 22:00 hrs., se reza el Rosario en las proximidades de “Prado
Nuevo”. A la terminación del Pleno y para celebrar este
nuevo y honroso título, el alcalde, con algunos jóvenes
irrumpe en pleno acto religioso, se mezclan entre la gente que reza
y cantan rancheras y mariachis empujando y provocando a los devotos
interrumpiendo el rezo del Rosario.
El 19,
20 y 21 de marzo mientras se reza el Rosario, una treintena de
vecinos, amigos y familiares de los ediles socialistas y comunistas,
a la vez que profieren insultos de diversa índole, se dedican
durante todo el rezo nocturno a aporrear con piedras y palos objetos
metálicos y el quitamiedos, produciendo un ruido ensordecedor.
Entre los agitadores se encuentra el asesor del gabinete de la alcaldía,
José Luis García Millán. A lo largo del mes se
sucederán estas extorsiones y provocaciones sin ninguna respuesta
por parte de los peregrinos que continúan
acudiendo a rezar desde los arcenes de la carretera. Para la oración
multitudinaria de los primeros sábados, se solicita al Delegado
de Gobierno mediante un escrito, que autorice el corte de la carretera
el tiempo que dura el rezo del Rosario.
22
de marzo de 1994: el Ayuntamiento
manda colocar una segunda valla de alambre de espino por delante de
la primera. Dada su ilegalidad, el Ayuntamiento se ve obligado a retirarla,
dejando en su lugar los postes. Se
multiplican los acosos; amenazas de denuncia y procesamiento judicial
a quien sin el debido permiso del Ayuntamiento ose pisar la pradera
de las apariciones; denegaciones de apertura para las casas destinadas
a la acogida y cuidado de ancianos de la
Fundación Benéfica “Virgen
de los Dolores”.
A
lo anteriormente expuesto, se suman las manifestaciones y toda suerte
de agresiones contra quienes acuden pacíficamente a rezar; proliferan
las causas y condenas ante los tribunales de justicia…
25
de marzo de 1994: hay una
doble manifestación, por un lado los devotos de la
Virgen reclamando libertad
religiosa y de culto, y por otro los partidarios del Ayuntamiento en
contra de las “sectas y mafias”.
Abril
de 1994: se constituye
el colectivo “Gesto por la libertad” en apoyo y defensa
de la política y actitudes de la
Casa Consistorial.
Duros
momentos de sufrimiento y dolor tuvieron que pasar los peregrinos por
limitarse a rezar piadosamente el Rosario y declarar su devoción
al Señor y a la Virgen
María en una pradera,
junto a un árbol, sin provocar jamás un altercado ni ser
motivo de perturbación para la vida ordinaria de la villa del
El Escorial. Pueden dar cuenta de esto la
Guardia Civil que ha estado
presente en las concentraciones más numerosas, y la misma Justicia
que les ha dado la razón ante las querellas (acusaciones ante la
Justicia) presentadas en su
contra por parte de sus perseguidores. Solamente una fuerza superior,
procedente de Dios, ha podido sostener y proteger durante años
a estos fieles y entre ellos, hombres con temperamentos fogosos,
que recibiendo ataques continuos con insultos, calumnias y amenazas
de muerte, se han refrenado en situaciones límite de provocación
y han dado una respuesta pacífica de perdón cristiano,
evitando así consecuencias dramáticas. Ellos mismos
reconocen haber recibido fortaleza, paz y alegría en aquel lugar
bendito.
14
de junio de 1994: el cardenal
Suquía aprueba por partida doble y en sendos documentos del
arzobispado la Asociación
Pública de Fieles “Reparadores
de Nuestra Señora la
Virgen de los Dolores” (comunidad
familiar, comunidad vocacional y Seglares Reparadoras, rama esta última
ya aprobada con fecha de 14 de mayo de 1993 y que ahora venía
a ser ratificada), y erección y aprobación de los estatutos
de la Fundación Pía Autónoma “Virgen
de los Dolores”. Las dos agrupaciones fueron fundadas por Luz
Amparo Cuevas.
Esta
Asociación Pública de Fieles tiene como finalidad “la
santificación de sus miembros viviendo, en la medida de lo posible,
vida comunitaria como los primeros cristianos y haciendo suyo el lema
AMOR, UNIÓN Y PAZ. Por ello tendrán especial interés
en el servicio a personas necesitadas, viendo en ellas a Cristo Redentor,
en íntima relación con la
Virgen en su advocación
de los Dolores, y estoando dispuestos siempre a cooperar con la
Iglesia Católica en
sus actividades” (cf.
art. 3º, EA).
La
sección de las Hermanas Reparadoras, está formada
por “mujeres célibes o viudas, dedicadas especialmente
a la atención de las personas necesitadas. Están consagradas
con votos privados (de pobreza, castidad y obediencia); viven
en comunidad” (cf. art. 17 EA) observando siempre los estatutos
aprobados por la Jerarquía eclesiástica
y el Reglamento de Régimen Interno. “Tienen como fin
principal su propia santificación mediante el servicio a los
necesitados, viendo en ellos a cristo Redentor, viviendo los consejos
evangélicos y dando a su vida sentido reparador” (cf.
art. 18 EA). Las hermanas Reparadoras han tomado como programa de vida
las palabras que les dirigió Luz Amparo, su fundadora, en relación
a su vocación de atención a los necesitados: “Jóvenes
muchachas, que os habéis entregado a los necesitados, ved en
ellos a Cristo y repetid con Él «No hemos venido a ser
servidas sino a servir». Y para que nuestro amor sea verdadero,
tiene que estar apoyado en Cristo. Sed bondadosas con ellos…”. “¿Queréis
alcanzar méritos? Sed cariñosas y amables con todos los
que sufren” (cf. LAC, JM, 31-XII-1990). En virtud de esta
vocación y misión, las hermanas Reparadoras prodigan a
los necesitados en todas las dimensiones de su persona, una esmerada
atención y dedicación amorosa. Les ofrecen los auxilios
necesarios para su cuidado corporal y espiritual, y, sobre todo, un
excepcional trato lleno de respeto y cariño. Escuchándoles
con paciencia, consolándoles en sus penas, repartiéndoles
alegría, etc., practican la caridad con ellos. Esta rama de la
Asociación cuenta en
la actualidad con cerca de ochenta hermanas.
La Comunidad familiar. Esta
sección tiene dos grupos:
La
Comunidad interna,
es la constituida por seglares casados o célibes que, de común
acuerdo, y junto con sus hijos si son menores de edad, quieren llevar
una vida semejante a la de los primeros cristianos. Se sustentan con
su propio trabajo en los más diversos campos, así como
de las pensiones de sus miembros ya jubilados. Esta comunidad es autosuficiente
y tanto sus bienes como el excedente de su trabajo se destinan a cubrir
las necesidades de las obras de caridad de la
Fundación.
La
Comunidad externa es
la formada por aquellas personas que, sin vivir en comunidad, participan
de ciertos actos propios de ésta por haber sido admitidos
como tales miembros (cf. EA, arts. 25 y 26).
Esta
sección de la Asociación en
la actualidad, cuenta en su conjunto con unos 150 miembros.
La Comunidad Vocacional. Forman
esta sección hombres célibes o viudos que se sienten llamados
a vivir en comunidad según los tres consejos evangélicos
de pobreza, castidad y obediencia. Su finalidad es el cultivo de su
vocación particular de entrega a Dios: bien a través del
sacerdocio o bien llevando una vida religiosa entregada a esta Obra
a través de la oración; el trabajo en lo que la
Institución necesite
a favor de las personas necesitadas asistidas; y el apostolado.
Actualmente, la
Comunidad Vocacional cuenta
con unos 25 miembros.
De
esta Obra de Prado Nuevo han surgido cerca de veinte sacerdotes que
conocemos y otros que van apareciendo y manifestando que su vocación
procede del Prado.
Más
directamente surgidos de esta Obra hay cinco sacerdotes, dos de los
cuales son capellanes de la
Asociación Pública de
Reparadores, nombrados por el actual Cardenal de Madrid, Dn. Antonio
Mª Rouco Varela. También hay seis seminaristas, uno con
los estudios eclesiásticos terminados esperando recibir, D.m.,
en pocos meses el Sagrado Orden del diaconado; dos en los últimos
cursos de teología que si Dios quiere también serán
ordenados diáconos a finales de este año; otros dos estudiando la
Teología y uno en los
cursos de Filosofía. Además hay al menos cuatro jóvenes
de la Asociación con
vocación sacerdotal, que se están preparando para ir al
seminario.
Siguiendo
con la cronología de los hechos más relevantes de estos
25 años de historia de la
Obra de Prado Nuevo, recordamos
que en:
Octubre
y noviembre de 1994: como
consecuencia de las agresiones, insultos y coacciones a peregrinos
y miembros de la Obra,
al formularse las oportunas denuncias ante la autoridad judicial, se
celebran juicios con resultados favorables, en todos los casos, para
las personas afines a la aparición.
5
de abril de 1995: el Tribunal
Superior de Justicia rechaza un requerimiento del Ayuntamiento que
pretendía prohibir el movimiento de fieles y las oraciones,
al conculcar dicho requerimiento el art. 16.1 y 21 de la
Constitución española
sobre libertad de expresión y de culto.
Mayo
de 1995: la Federación
Socialista Madrileña
retira de sus listas electorales a Mariano Rodríguez (alcalde)
y a Antonio Rodríguez (teniente alcalde).
En
este año de 1995: la
triple alianza integrada por el Alcalde, el administrador de “Prado
Nuevo” y el párroco de san Bernabé, que habían
unido sus fuerzas en contra del fenómeno religioso de la
Pradera, fracasan rotundamente
en su intento: los socialistas pierden las elecciones, el administrador
fallece y el párroco por problemas de salud es apartado y se
le da un nuevo destino.
15
de septiembre de 1995: el
nuevo Alcalde de El Escorial, Javier de Miguel, reabre la
Pradera y los fieles vuelven
a rezar el Rosario junto al fresno de la aparición en la festividad
de la Virgen de
los Dolores.
4
de septiembre de 1996: Jacinto
Jesús, hijo de Luz Amparo, aparece muerto en el interior de “La
Atalaya”, casa situada
en la calle Carlos III. Las extrañas circunstancias de su muerte,
por negarse a colaborar con quienes pretendían desde
la sombra acabar con la aparición
de la Virgen en “Prado Nuevo”, hace pensar que el
hijo de Amparo fue un verdadero héroe, un verdadero
mártir de una causa justa. Tenía
tan solo 29 años. Es el primer mártir de la
Obra.
13
de octubre de 1996: Es
inaugurada la Residencia “Jesús
del Buen Amor” en Griñón, provincia de Madrid,
perteneciente a la Diócesis de
Getafe y contará con nuevas jóvenes reparadoras para
atender a sus ancianos. Fue bendecida el 16 de febrero de 1997, con
Misa y presencia de quien fuera señor obispo de Getafe, Don Francisco
José Pérez y Fernández-Golfín (+),
que en paz descanse.
8
de noviembre de 1996: El
cardenal de Madrid, D. Antonio Mª Rouco Varela, nombra capellán
de la Asociación Pública de
Fieles “Reparadores de Ntra. Sra. la
Virgen de los Dolores” al
P. José Mª Ruíz Uceda.
20
de noviembre de 1996: Dn.
Pablo Camacho, aquejado por una enfermedad grave, es ingresado en el
Hospital de San Lorenzo de El Escorial. Allí reconoce y se declara
responsable de instigar toda la persecución que se había
llevado a cabo contra los devotos de “Prado Nuevo”. Se
convierte, pide perdón a Luz Amparo y quiere ser atendido en
su enfermedad por las Seglares Reparadoras quienes gustosamente le
cuidan.
26
de mayo de 1997: El 1 de
mayo de 1996, miembros de Gesto por la libertad, organizaron
una campada en las inmediaciones del fresno de la aparición,
con merienda y canciones. El atrevimiento llegó lejos al colocarse
una bandera republicana de nuestra pasada guerra civil junto a la hornacina
de la imagen. Miguel Martínez, presidente de la
Fundación, vio aquella
impostura –una transparente y triste provocación-, y se
dijo: “si el Prado fuera de los que rezamos en él no
pasarían estas cosas, y por lo menos se acabarían todos
los conflictos”. Algo debió intuir cuando así pensaba.
¿Por
qué no reiniciar las conversaciones de compra del Prado con la
familia Leyún?
Para
su asombro, y cuando esperaba otra negativa, halló esta vez,
primero, mejor disposición y receptividad, y más tarde
una respuesta afirmativa. Estaban dispuestos a llegar a un acuerdo.
Concretamente, si los virginianos la querían tendrían
que pagar su desmesurado precio actual: 840 millones de pesetas. Eran
las secuelas de la especulación que Prado Nuevo había
tenido que padecer también durante lo más reciente de
su ya larga andadura. La Fundación y
la asociación de seglares relacionada con esta institución
no disponían ni de la cuarta parte de ese dinero a fin de afrontar
el pago, pese a lo que sus detractores siempre han difundido. No les
quedaba a los virginianos y a sus responsables otra salida urgente que
recurrir a los riesgos crediticios, a los bancos. Fue así que
dos de tales entidades bancarias respondieron prestando el dinero, pudiendo
realizarse la compra que realizó la
Asociación Privada de
Seglares Reparadoras “Amor, Unión y Paz”.
Quedaba
el compromiso de devolverlo en sus plazos, aunque nadie de los que adquirían
la tierra sabía entonces cómo y de qué modo se
iba a poder afrontar ese nuevo reto. Lo fundamental era la pradera y ésta
ya se tenía, a salvo. Para la gente de fe, Dios proveería
sobre lo demás. Fue así como –otro hito más
para esta historia- Prado Nuevo pasó a ser propiedad de su “legítima” Dueña,
aquella Virgen que un 14 de junio de 1981 eligió aquel lugar
para manifestarse.
A
partir de esta nueva cota alcanzada, las cuestaciones populares se tornaron
mucho más frecuentes de cuanto lo habían sido hasta entonces,
y los virginianos van abonando esa enorme suma y sus intereses con las
colaboraciones y aportaciones desinteresadas de los peregrinos.
Nadie
se dio cuenta del especial significado que ese 26 de mayo tenía
ya en la historia de estas apariciones marianas. Ni siquiera Luz
Amparo Cuevas, con haber padecido esta fecha en propia carne. Cuentan
que fue el ángel, que a cada respiro acompaña a esta mujer,
quien pocos días después de consumada la compra, en una
de sus locuciones íntimas, le preguntó: “¿sabes
qué te ocurrió en la pradera un 26 de mayo?”. Catorce
años atrás, el 26 de mayo de 1983, Luz Amparo Cuevas vertía
sobre el suelo de Prado Nuevo, muy cerca del fresno de la aparición,
su primera sangre por la Virgen y
su Mensaje.
30
de octubre de 2001: El
cardenal de Madrid, D. Antonio Mª Rouco Varela, nombra capellán
de la Asociación Pública de
Fieles “Reparadores de Ntra. Sra. la
Virgen de los Dolores” al
P. Julián Paulino Argüello González.
Verano
de 2002: Se terminan las
obras, un año antes comenzadas de remodelación y reforma
de la Residencia “Virgen
de los Dolores”, en el Escorial, sin modificar la estructura
general del mismo. Esta casa, siguiendo la normativa vigente sobre
residencias, tiene capacidad para acoger a 16 personas.
27
de junio de 2004: Fue inaugurado el edificio más
emblemático y de mayor envergadura de la
Fundación Benéfica “Virgen
de los Dolores”: la
Residencia “Nuestra
Señora de la
Luz” en
Torralba del Moral, provincia de Soria, cuya planificación
arquitectónica ha sido inspirada directamente por Luz Amparo.
Tiene capacidad para recibir a 72 personas. Anteriormente a su inauguración,
fue bendecida el 14 de septiembre de 2003 por el entonces obispo de
Osma-Soria y hoy arzobispo castrense, D. Francisco Pérez
González. Y posteriormente, el 7 de octubre de 2004 fue
visitada por el actual obispo de la diócesis de Osma-Soria,
D. Vicente Jiménez Zamora.
En
Peñaranda de Duero, provincia de Burgos, en un antiguo convento
de Padre Pasionistas donado al P. José Arranz Arranz (por el
año de 1988) y éste posteriormente a la
Fundación, se están
terminando las obras en ejecución de la
Residencia “Nuestra
Señora del Carmen”; será una importante
realidad para cuidar a más personas mayores, y casa de noviciado
y formación de las Hermanas Reparadoras.
Además, la
Fundación, con el fin
de hacer realidad los deseos de su fundadora Luz Amparo Cuevas, hija
natural de la aldea de Pesebre, en la provincia de Albacete, tiene proyectada
la ejecución de una residencia de ancianos en esa localidad,
que se llamará “María Dolores”,
para cumplir una de las mayores ilusiones de Luz Amparo: el poder atender
a los ancianos necesitados de su pueblo y de la comarca.
14
de junio de 2006: 25º aniversario de la primera Aparición
de la Virgen a
Luz Amparo en la finca de Prado Nuevo (El Escorial).
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